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Maggie’s Plan – Cuando Maggie encontró a…

Muchos son los directores que, con miradas más o menos personales, están reversionando la comedia romántica de siempre en la actualidad. Esta vez le ha tocado el turno a la directora Rebecca Miller, que rodeada por un reparto de categoría (Greta Gerwig, Ethan Hawke, Julianne Moore, Bill Hader, etc…), es incapaz de aportarle consistencia a una narración que funciona mucho mejor en los momentos más ligeros y absurdos que en los dramáticos y profundos. Casualmente, toda la carga dramática se concentra en la segunda parte del metraje, que ocupa más de la mitad de la cinta y es sustancialmente inferior a la primera.

Maggie 1

Maggie (Greta Gerwig) es una neoyorquina treintañera que, incapaz de aguantar en una relación más de seis meses, decide dar el paso y convertirse en madre soltera. Tiene planeado todo (de ahí el acertado título de la película, aunque éste no sea el único plan de Maggie), incluso tiene claro quién quiere que sea el padre, y poco le importan las dudas de sus amigos respecto a la personalidad del susodicho. Pero su vida cambia por completo cuando acaba de inseminarse en la bañera y suena el timbre de su casa: inesperadamente, un compañero de trabajo con el que mantiene una relación de amistad (Ethan Hawke) confiesa estar enamorado de ella.

Así las cosas, podemos dividir Maggie’s Plan en dos partes: la presentación, que coincide con lo mencionado en el párrafo anterior, el tramo más libre, enérgico y divertido de la cinta, donde Gerwig es dueña y señora de la función, y todo lo que viene después, precedido por una elipsis torpemente ejecutada que no es sino el principio de todos los males. Por mi parte, estaría encantado de que Greta Gerwig protagonizara todas las comedias del planeta, pues su sola presencia es motivo más que suficiente para ir a ver una película. Aquí, el primer tramo es una exhibición del talento cómico de la actriz, que nos recuerda a sus personajes de Frances Ha y Mistress América.

MAGGIE'S PLAN, from left: Travis Fimmel, Greta Gerwig, 2015. ph: Jon Pack/© Sony Pictures Classics

Lo que falla en el trabajo de Miller es la construcción dramática, que aunque deja apuntes relativamente interesantes sobre los problemas en las relaciones de pareja y la toxicidad en las mismas, además con cierta gracia y desparpajo en todas sus fases, el todo nunca llega a sentirse compacto, por lo que los momentos cómicos se convierten sin duda en lo mejor de la cinta. Tampoco ayudan unos Ethan Hawke y Julianne Moore que no están al nivel de Gerwig, especialmente en el caso del primero, insulso en la comedia y errático y sobreactuado en el drama. Sin embargo, si te gusta el cine de Noah Baumbach, Woody Allen y la vis cómica de Greta Gerwig (aquí solvente en todos los registros), no dudes en darle un oportunidad a Maggie’s Plan, una película de momentos, que no logra carburar del todo, pero cuyo visionado es siempre agradable.

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