Críticas, Estrenos

Mi “perfecta” hermana – Peligros del estereotipo

Es probable que los trastornos alimenticios no sean una temática demasiado prolífica en el cine, pero, en cualquier caso, la alternancia del punto de vista es algo que se agradece a la hora de contar cualquier historia, independientemente de su novedad. Así, en Mi “perfecta” hermana no vemos una enfermedad como la anorexia en primera persona, sino que lo hacemos desde los ojos de la hermana pequeña, que ve cómo su idolatrada hermana, a la que envidia, está cayendo en la anorexia. La película, que está basada en experiencias personales de la directora y guionista Sanna Lenken, transmite verdad y frialdad a partes iguales. El respeto hacia el tema tratado es evidente, pero también existe cierto distanciamiento a la hora de indagar en las causas y las consecuencias del trastorno, haciendo de esta relación entre hermanas un drama familiar bastante común. Quizá Lenken no quería escarbar demasiado en su pasado, minimizando así su implicación emocional con la cinta y, por extensión, la nuestra. Se nota muchísimo que nos encontramos ante una ópera prima, pues la directora sueca aborda muchos temas sin profundizar demasiado en ninguno de ellos, consiguiendo un resultado bastante desigual y decepcionante. Dicha decepción no es porque sea una mala película ni mucho menos, sino porque en ella encontramos cosas realmente interesantes, como es el caso del coming of age de la protagonista infantil (una estupenda Rebecka Josephson, que ha heredado el talento de su abuelo Erland).

Mi perfecta hermana 1

La principal pega que le pongo a la película es que la narración puede dividirse perfectamente en dos partes, con una diferencia sustancial de nivel entre ambas. En la primera tiene lugar la presentación de las hermanas, y observamos, desde los ojos de Stella, el éxito y la posterior caída de Katja. En la segunda mitad, cuando todos los problemas están sobre la mesa, se trata de cerrar todos los cabos (amor platónico de Stella, conflicto paternal por la enfermedad de Katja, etc…) de la forma más superficial posible, haciendo que algunas situaciones se sientan muy poco naturales. Asimismo, toda la verdad que transmite la primera mitad acaba deviniendo en cierto caos narrativo. Esta clase de problemas a la hora de resolver los conflictos son muy comunes en los trabajos noveles, fruto de la inexperiencia a la hora de plasmar en pantalla el guion de un largometraje. Encontramos otras taras a tener en cuenta en el uso de la música, que acaba siendo insuficiente por miedo a manipular al espectador. Sin embargo, viendo algunas decisiones de guion e incluso de dirección (véanse los continuos primeros planos), echo en falta una mayor presencia musical en el último tramo.

Mi perfecta hermana 2

Con todo, Mi “perfecta” hermana es una ópera prima realmente interesante. El trabajo de las dos hermanas es sensacional, especialmente el de Rebecka Josephson, que se ha llevado algún que otro premio a su paso por distintos festivales de forma más que merecida. Gran parte del éxito de la cinta se debe a su sensacional interpretación, a buen seguro uno de los trabajos infantiles más brillantes de los últimos años. Habrá que seguir su carrera de cerca, así como la de una talentosa Sanna Lenken que seguro nos brindará largometrajes de calidad en el futuro.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *