Críticas, Estrenos

The Lady in the Van – Rozar el disparate

Hay determinados actores capaces de elevar exponencialmente el nivel de un trabajo, pero creo que es imposible hacer de algo desastroso una película aceptable. Por poner un ejemplo reciente, hace escasamente un mes vimos a Isabelle Huppert convertir la insípida Luces de París en un producto más que recomendable. Pero cuando el material que tenemos delante es plano, caótico e insustancial -además de contar con un director que no parece preocupado por ofrecer salidas visuales y/o narrativas a sus problemas de escritura-, lo máximo que puede ocurrir gracias a una gran interpretación es que el producto sea medianamente potable. Maggie Smith hace lo posible por conseguir que The Lady in the Van nos resulte cercana, pero sus esfuerzos únicamente consiguen atenuar un poco el sufrimiento de una propuesta fallida desde sus primeros fotogramas; la escena inicial, sintiéndolo mucho, me parece un verdadero despropósito, tanto por la ejecución como por lo mal que se desarrolla su relación con la forma de actuar de la protagonista.

Lady Van 1 bis

La película adapta la novela homónima de Alan Bennet, encargándose él mismo de la escritura del libreto. En ella -y, por tanto, en él-, el británico nos cuenta la historia de una anciana que un día apareció en su barrio con una caravana, y que acabó viviendo nada menos que quince años -hasta el día de su muerte- en el cobertizo de su jardín. La anciana, excéntrica pero a la vez reservada, ocupaba la mayor parte del tiempo del escritor, que la observaba con detenimiento y curiosidad. A su muerte, se puso manos a la obra con la exitosa novela en la que compartía sus vivencias junto a la carismática mujer. Como desconozco por completo cómo es la novela, no puedo juzgar si el dramaturgo mantiene fidelidad a la obra literaria o si, por el contrario, la convencionaliza y endulza hasta límites insospechados para facilitarle la digestión a cierto (y amplio) sector del público. Mi impresión, indudablemente, es que se cumple el segundo supuesto.

Lady Van 2

El principal inconveniente de la cinta es que la narración vaga sin rumbo fijo en prácticamente la totalidad de sus más de cien minutos de metraje. Sin embargo, cuando se acerca la conclusión, toca ponerse serios y cursis. El dramatismo del tramo final desentona totalmente con lo anterior, pues la comicidad presente en todo momento convierte este producto en uno exageradamente liviano, aunque de humor bastante torpe y reiterativo, Para concluir, Hytner se reserva un epílogo idóneo para generar risas involuntarias, y que desbarata cualquier posibilidad de causar algún tipo de emoción positiva al espectador. Por lo tanto, no considero The Lady in the Van una película recomendable, a pesar de contar con una Maggie Smith pletórica. Su personaje, interesante sobre el papel, acaba perdiendo fuerza dentro de una película que nunca termina de arrancar.

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