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Muestra Syfy 2016 – Día 3

La tercera jornada de la Muestra Syfy 2016 ha sobrepasado mis expectativas. Ha sido un día de continuas risas y aplausos, finalizado de la mejor manera posible: con el visionado de un peliculón como Bone Tomahawk, uno de los mejores westerns de este siglo. Después de la terrible y bastante aburrida jornada del viernes, el tercer día ha conseguido levantar el nivel medio de la Muestra con tres películas marca de la casa, de esas que parecen haber nacido para ser disfrutadas en festivales de este calibre. Nada más que decir; vayamos al grano.

The Piper (Kim Kwang-tae, 2015)
The Piper (Kim Kwang-tae, 2015)

La tarde abría con The Piper, una producción coreana que revisa libremente (de forma negrísima, de ahí que haya sido incluida en la programación) el cuento de El flautista de Hamelin. La película narra una peculiar historia de venganza, en la que un hombre hace un trato con el jefe de una aldea para recibir una compensación económica que le permita curar a su hijo enfermo en Seúl. El acuerdo consiste en que debe liberar a la aldea de una plaga de ratas que se alimentan de carne animal. A pesar de ser bastante floja, sobre todo por contar con un guion chapucero que se vuelve terrible pasada la primera hora, esta cinta coreana sale airosa de un buen número de impecables roturas de tono. Hay que destacar el exquisito trabajo de dirección de Kim Kwang-tae, que filma tan bien como nos tienen acostumbrados la mayoría de cineastas coreanos contemporáneos. Su problema más notorio es un sentimentalismo que en ningún momento puede ser tomado en serio, y lo que más me preocupa es que, a excepción del alocado y estupendo tramo final, la película se toma demasiado en serio.

Listening (Khalil Sullins, 2014)
Listening (Khalil Sullins, 2014)

Una jornada de Muestra Syfy jamás concluye sin que veamos al menos una película horrenda. En esta ocasión, la afortunada ha sido Listening, cuyo guion parece un pastiche de innumerables cintas de superhéroes pero enfocado hacia el terreno de la lectura de mentes. Obviando el hecho de que posiblemente sea la película peor dirigida que hemos podido ver en la Muestra, los únicos aportes en materia científico-tecnológica son un par de diálogos que se ahogan en su propia pomposidad. Las lagunas argumentales sacan a relucir la incapacidad del debutante director y guionista a la hora de mantener un mínimo de coherencia narrativa. Pero claro, cómo va a resultar coherente un trabajo tan pésimamente montado, dando respiro al espectador únicamente cuando decide meter escenas aisladas para intentar desarrollar un forzadísimo dramatismo familiar. Por si fuera poco, el director de fotografía da la impresión de que acaba de descubrir los filtros de color; para cada localización tiene uno diferente, alcanzando el punto álgido de vergüenza ajena en uno de color amarillo que combina de manera imperdonable con un tratamiento de la luz natural impropio de un profesional (habrá que perdonarle si no lo es, que nunca se sabe). Poco o nada se puede rescatar de la ópera prima de Khalil Sullins, que en su afán por hacer una crítica al excesivo control de los organismos gubernamentales termina creando un producto en el que lo único que queda claro es su insultante machismo.

The Mind's Eye (Joe Begos, 2015)
The Mind’s Eye (Joe Begos, 2015)

Nos enfrentábamos a The Mind´s Eye, el segundo largometraje de Joe Begos, con la única referencia de sus supuestas similitudes con el Cronenberg de Scanners y con la estética, o más bien estilo en general, del cine de Adam Wingard. Zack, un joven con unas sorprendentes habilidades telequinéticas, es convencido (chantajeado a efectos prácticos) por el Dr. Slovak para ingresar en una institución -dirigida por el propio director- creada para ayudar a las personas que, como Zack, deben aprender a convivir con este tipo de habilidad (otra vez referencias al cine de superhéroes, concretamente a X-Men). Pero aquí poco importa el argumento, pues la locura comienza una vez es presentada la acción y los personajes principales.

The Mind´s Eye es consciente de sí misma desde los créditos iniciales, logrando así ser redonda dentro de su incuestionable ridiculez. Su estética ochentera, potenciada por la banda sonora de Steve Moore y la fotografía del propio Begos ejerce un extraño poder de atracción sobre un espectador que debe disfrutar con la sangre y el absurdo más tangible para entrar en la propuesta. No hay dudas de que nos encontramos ante la proyección más divertida de esta Muestra Syfy y una de las más memorables de los últimos años.

Bone Tomahawk (S. Craig Zahler, 2015)
Bone Tomahawk (S. Craig Zahler, 2015)

La jornada finalizaba (al menos la mía, pues no entraba en mis planes ver dinosaurios zombis a la 1 de la mañana) con el pase de Bone Tomahawk, como ya he dicho antes, uno de los mejores westerns en lo que llevamos de siglo. Es injusto dedicarle un espacio tan reducido a una obra tan grande como la ópera prima de S. Craig Zahler, imposible de abarcar en su totalidad y merecedora de un análisis minucioso a uno de los trabajos de dirección y escritura más estimulantes de la década. Es la primera película de la Muestra con un desarrollo de los personajes a la altura de las circunstancias. Además cuenta con un fabuloso reparto en el que brilla hasta el normalmente insípido Matthew Fox. Sin embargo, el rey de la función es un soberbio Richard Jenkins (por encima de un genial Kurt Russel, sí), que demuestra su enorme versatilidad a la hora de interpretar diferentes personajes.

A pesar de estar catalogada como un western de terror, Bone Tomahawk es casi en su totalidad una película del oeste al uso, impecable en la puesta en escena e ingeniosa a la hora de introducir pequeños toques de humor en los no menos exquisitos diálogos. Sin embargo, y aunque todos lo sepamos de antemano, la cinta guarda una pequeña sorpresa que la hace diferenciarse del resto de títulos del género. No la hace ni mejor ni peor, simplemente diferente. Lo que sí la hace mejor son todos los elementos mencionados, que además nos obligan a apuntar en mayúsculas un nombre: S. Craig Zahler. Inmejorable forma de cerrar una tercera jornada que por fin nos ha dado lo esperado. Sensacional.

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