Críticas, Estrenos

Janis – Estrella hasta los 27

Janis Joplin forma parte de esa interminable lista de cantantes que murieron a la edad de 27 años, entre los que se encuentran celebridades de entidad como Kurt Cobain, Jimmy Hendrix o Jim Morrison. También murió a esa edad (y más recientemente) Amy Winehouse, de la que casualmente se presentó un documental (Amy, Asif Kapadia) en el pasado Festival de Cannes, culminando este viernes con su victoria en la gala de los Óscar. Si Asif Kapadia fue el encargado de llevar a la pantalla la vida de Amy, Amy Berg ha sido la encargada de hacer lo propio con la de Janis, debo decir que con resultados muy distintos a pesar de tratarse de documentales del mismo corte, casi calcados en su estructura y haciendo uso de los mismos elementos y recursos.

Janis 1 bis

Las intenciones de la obra, por tanto, podríamos decir sin ningún problema que son las mismas. Complementar las visiones que tenemos de las celebridades mediante imágenes de archivo, vídeos, testimonios de amigos y/o conocidos y, en el caso de Janis, a través de unas cartas que escribió ella misma a sus familiares, amigos y colaboradores antes de su fatídica muerte a los 27 años. La artista americana Cat Power, cantante de rock de origen sureño, narra en primer persona cómo Janis Joplin llegó a convertirse en una estrella, haciendo las mencionadas cartas de hilo conductor de la narración. El uso de las cartas me parece cuando menos discutible, pues no parecen seguir ningún orden concreto ni servir realmente como un motor narrativo capaz de mantener el interés durante los 100 minutos de metraje.

En este caso, se profundiza inicialmente en la vida de la artista antes de ser artista, mostrando cuáles fueron los motivos que pudieron llevarla al consumo reiterado de alcohol y drogas. Como en casi todas las ocasiones, las cosas no empiezan por nada, y veremos que la adolescencia de Janis no fue nada fácil. Como la mayoría de artistas, Janis era una chica diferente, y no quería seguir el prototipo de mujer establecido allá por los años 60. Además, su apariencia física provocó que fuera el foco de las burlas de algunos compañeros de instituto. Una vez presentada su infancia, el resto es historia; su vida se convirtió en una espiral de autodestrucción, aunque siempre hizo lo que le gustaba y no hay nada que pueda definir mejor su persona que esa libertad, que contagiaba incluso su forma de cantar, esa voz que hizo que Janis se convirtiera en una leyenda en tan poco tiempo. En este aspecto, el documental es bastante revelador y cumple con lo que debemos exigirle a este tipo de película.

Janis 2

Por lo demás, no hay nada que haga de Janis un trabajo diferente, resultando un tanto insípido y carente de emoción. Y este es el punto donde salen a la luz las causas de que Amy sea un documental tan interesante y este pueda resultar tan indiferente. Kapadia le insuflaba una emoción a cada fotograma que nos hacía partícipes de la vida de la artista, sin importar el grado de interés que tuviéramos en un principio por su vida. Por contra, Berg nunca llega a conseguir que las imágenes del documental se acerquen al espectador, y nos mantenemos expectantes pero sin una conexión emocional que nos permita ver algo más que una obra decente. Janis es interesante de ver, no lo dudo, pero también tengo la sensación de que no consigue aportarme nada más allá de conocer un poco mejor a Janis Joplin. Igual sus seguidores son capaces de verle algo más de lo que le he visto yo. Ojalá sea así.

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