Críticas, Estrenos

Dioses – Enfoque

La temática de la evolución científico-técnica ha sido siempre una cuestión bastante peliaguada en sus diferentes ámbitos, especialmente en las sociedades conservadoras y religiosas. Grandes genios con estupendas ideas han sido frenados y desacreditados por exceder los límites de ambición que impone nuestra sociedad. Todo proceso de descubrimiento e innovación debe ser probado con anterioridad, algo que no puedes hacer en muchos casos sin saltarte las propias leyes o la mismísima ética profesional e incluso personal. Y aquí es donde podemos contextualizar Dioses, la película de Lukasz Palkowski que se hizo con 7 Premios de la Academia de Cine Polaca.

Dioses 1 bis

La película cuenta la historia del cirujano Zbigniew Religa, un hombre que se enfrentó constantemente a la medicina de su momento, anteponiendo un pensamiento más arriesgado al de la medicina clásica. Cuestionado constantemente por su difícil carácter y por el riesgo de las decisiones que tomaba, Religa decidió sacar adelante su propia clínica, en la que tenía más libertad a la hora de probar suerte con los primeros trasplantes de corazón, y en la que animaba a su equipo a asumir responsabilidades, lo que en otras clínicas era inimaginable. La historia es muy interesante, desde luego, pero el tratamiento de la misma es completamente erróneo; la vida de Religa puede que fuera hasta cierto punto interesante, sobre todo por su naturaleza autodestructiva, pero enfocar la narración en su comportamiento tras los fracasos en las operaciones es una decisión pésima.

Realmente todos los problemas de la cinta provienen del trabajo de dirección, cuyas únicas decisiones de cierto riesgo se materializan en las escenas de filmación en los quirófanos durante las operaciones -bastante explícitas, por cierto- y en otras festivas que no casan ni por asomo con el tono de la película. Asímismo, los problemas burocráticos y religiosos que surgieron son resueltos en escenas esporádicas que tampoco logran tener entidad. Otro hándicap a tener en cuenta es la banda sonora, cuya melodía emula en todo momento el sonido un corazón latiendo, algo que es interesante como concepto pero que resulta insoportable por su ejecución. Son muchos pequeños defectos que se acumulan y restan muchos puntos al global, cuya única virtud real es una tensión bastante bien lograda y que se mantiene con eficacia durante gran parte del metraje. Esto no hace que la película sea mejor, pero ameniza notablemente un visionado que nunca da la sensación de ir a dejarnos buen sabor de boca.

Dioses 2

Sin embargo, y a pesar de sus incontables defectos, Dioses ha sido un verdadero éxito de taquilla en su país. Visto el resultado de la propuesta, no es difícil imaginar que las pretensiones del director y la productora no iban más allá. Para mí, nos encontramos ante la demostración de que en la mayoría de países europeos no se hace buen cine comercial. Es una pena que nos llegue este trabajo de una nación que es conocida por interesantes trabajos autorales. Lo peor de todo es que no hace justicia a la historia real, ni siquiera a un personaje protagonista cuyo dibujo se acerca mucho más al de un demonio que al de una figura divina. Y, precisamente, el título de la película se encarga de indicar lo contrario. Por tanto, las formas fallan en este trabajo impersonal y falto de espíritu.

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