Críticas, Estrenos

Slow West – Una odisea en el Oeste

Tras abandonar el mundo de la música, en el que estuvo involucrado casi 10 años como teclista en el grupo The Beta Band, el escocés John Maclean se presenta al mundo cinematográfico con Slow West, una ópera prima que si bien no resulta una cinta redonda, destila talento.

Jay, un aristócrata escocés, decide abandonar su morada para adentrarse en las fauces del viejo Oeste americano para reencontrarse con su amada. En el camino, se encontrará con un enigmático forajido que accederá a ayudarle en su odisea. Si bien su comienzo resulta ligero y diáfano, casi almibarado, la película va adquiriendo progresivamente un carácter turbio. Maclean decide recurrir al flashback para narrar el pasado del personaje que, además de que están perfectamente introducidos y ayudan a reforzar la narración, crea un contraste continuo entre una época feliz y una melancólica y deprimente.

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La manera en la que el director escocés estudia a los personajes y profundiza en ellos puede recordar a la maravillosa Dead Man, de Jim Jarmusch. Mientras que en aquella planteaba cuestiones existenciales en su viaje, en Slow West habla sobre la condición humana y esa desesperada codicia que convive en los hombres. Su tercer acto tiene reminiscencias al Django Desencadenado de Tarantino que, sin llegar a resultar tan profuso ni visceral, es desasosegante y triste, aunque termina con un regusto optimista.

Lamentablemente, la película posee dos fallos que la impiden trascender. El primero, y que termina resultando nimio frente al segundo, es que Maclean es incapaz de despejar ese tono amable con el que comienza la cinta, se extiende durante todo su metraje. El segundo es relativo a ciertos personajes y es que, a pesar de la gran labor actoral, algunos de ellos resultan demasiado planos, incluso desaprovechados. El de Michael Fassbender, por ejemplo, tiene poca profundidad para el gran peso que tiene en la trama.

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Slow West tiene más aciertos que fallos. El envidiable pulso narrativo, su acertado uso de la música, las metáforas visuales para hablar sobre los impulsos emocionales… Son suficientes cualidades para seguir a este director de cerca, ya que no hay que olvidar que esta es su ópera prima.

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