Críticas, Estrenos

Irrational Man – La estética del crimen

La expectación nunca es pequeña ante el estreno de la nueva película de Woody Allen, en esta ocasión protagonizada por uno de los mejores actores del momento y girando alrededor de un tema que ha dado lugar a dos de sus mejores películas (entre sus cinco mejores, en mi opinión): «Delitos y faltas» y «Match Point», así como a la algo menor aunque fantástica «El sueño de Casandra».

Curiosamente, pese a que es de las dos primeras de las que se ha hablado, «Irrational Man» tiene más que ver con esta última. Pues mientras que «Delitos y faltas» era una película con dos subtramas principales, una cómica y otra dramática, y «Match Point» era una cinta puramente dramática, el estilo de su nueva cinta es más cercano al de «El sueño de Casandra»: un drama en clave de humor.

Y es que en ningún momento estamos viendo una comedia al uso, porque su función no es hacernos reír y no encontramos gags intencionados, sino que más bien nos reímos de las situaciones o de los diálogos y salidas de tono de unos personajes que conversan como lo haría cualquiera en la vida real sin un fin cómico. Es, pues, un drama sobre una persona que ha perdido su razón de ser y encuentra un sentido para su vida nada más y nada menos que en la propia muerte.

Allen aprovecha este punto de partida para reflexionar sobre temas que siempre le han preocupado, como la monotonía, las relaciones amorosas o –cómo no– la propia muerte y la estética del crimen. Todo este drama se encuentra bajo tierra, oculto bajo una capa de liviandad y comicidad que hacen de la cinta algo ameno, fresco y divertido pero nunca vacío y simple, pues esconde mucho más de lo que parece a simple vista.

Algo a lo que el genio neoyorquino nos tiene acostumbrados tanto en sus mejores como en sus trabajos más flojos. Éste, en mi opinión, no pertenece ni a los unos ni a los otros, es una buena película, para ver y revisar.

SPOILER:

Una cosa a la que siempre presto atención en las películas de Allen sobre la «estética del crimen» o que de alguna forma versan sobre cometer el crimen perfecto, es en la forma de mostrar (o de no mostrar) el propio crimen, su preparativo y sus consecuencias. Es significativo qué se muestra, qué no y de qué forma en «Delitos y faltas» y «Match Point».

En «Irrational Man» es interesante observar que el «crimen perfecto» llevado a cabo por Phoenix muestra cómo se llevan a cabo las pequeñas acciones que provocarán la muerte del juez, pero ni se nos muestra el propio asesinato ni se nos muestran sus consecuencias más inmediatas. Una vez hecho, se abandona la escena del crimen y que sea lo que tenga que ser, tanto para el juez como para todo lo que venga en adelante.

Sin embargo, el asesinato fallido contra el personaje de Emma Stone recibe un trato opuesto. Tenemos poca idea de cómo va a llevarse a cabo y es el acto en sí el que se nos muestra, plantándonos en la cara el estúpido forcejeo y la ridícula caída de Joaquin Phoenix por el hueco del ascensor. Hay quien critica esta escena por ser poco elegante, impulsiva y torpe. Yo creo que precisamente pretende ser todo eso, en contraposición a la perfecta coreografía del crimen anterior.

Sí es torpe, dicho sea, el descarado subrayado que se hace después con la linterna, que Emma Stone recoge y –de forma nada sutil– muestra a la pantalla. Vaya a ser que el espectador, al que suponemos idiota, no entienda la ironía.

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