Festival de Cine Alemán 2015, Festivales

Festival de Cine Alemán 2015 – Día 5

En la quinta y penúltima jornada del festival, tuvimos la oportunidad de ver Remake, Remix, Rip-Off, un interesante documental sobre el cine turco de los 70-80 dirigido por Cem Kaya; En el peor de los casos, la hasta ahora peor película del festival; y El gabinete del Dr. Caligari, la cual pudimos ver acompañada por la música en directo del DJ Raphaël Marionneau, un referente en el electroscore europeo.

REMAKE, REMIX, RIP-OFF

remake remix

El cine turco vivió su época de mayor esplendor en los años sesenta y setenta. Para poder satisfacer las demandas de los espectadores, creadores y productores encontraron una solución: hacer una versión turca exacta de clásicos del cine de todo el mundo. Así, los tres guionistas de los que disponía la industria del cine turco tendrían menos trabajo, ya que se limitarían a copiar los guiones de las cintas originales. Por otra parte, los espectadores acogerían con entusiasmo esos -para ellos- nuevos trabajos, ya que estaban cansados de tantos melodramas y películas de doctores. El director Cem Kaya, presenta en este documental cómo funcionaba la industria del cine turco en aquella época, para lo que se apoya en el testimonio de algunos directores, productores y actores implicados.

Cem Kaya, con el cual tuvimos la oportunidad de hablar tras la proyección de la película, declaró haber estudiado ese cine en profundidad. De verdad, no puedo imaginarme la de mierda que se ha debido tragar el pobre. Se mostró muy agradable y gracioso, con una forma de ser que contagia en su propio trabajo. Pues si por algo Remake, Remix, Rip-Off tiene un resultado harto satisfactorio, es gracias a la constante humorística en prácticamente todo el metraje. No sólo el enfoque de Kaya propone la comedia, pues la mayoría de entrevistados son de lo más divertidos, riéndose en todo momento de la surrealista situación que sufrió su cine entre los sesenta y los ochenta.

Llegado un punto del metraje, el director quiere mostrar también los problemas político-gubernamentales del país, y es ahí donde el documental termina por desinflarse un poco. Kaya no parece igual de cómodo cuando el enfoque es más dramático, lo cual deriva en que el espectador tampoco lo esté. Había llevado a cabo un acercamiento muy divertido e interesante de su cine en aquella época, y la parte final del trabajo es, para un servidor, totalmente prescindible. Prescindible en cuanto al resultado del documental, por supuesto. Eso sí, uno sale con la inevitable curiosidad por revisitar algunas de las cintas del cine turco y chusco.

EN EL PEOR DE LOS CASOS

en el peor de los casos

En algún lugar de Polonia, un director y su responsable de arte, expareja en busca de nuevos horizontes, tratan de rodar un comedia cuando el productor les deja plantados. Y no sólo será el productor, pues miembros del equipo irán desapareciendo sin orden ni concierto. No obstante, el director está empeñado en hacer una película, sin importar la falta de dinero, de equipo y de ideas. Ni siquiera tiene un guion. El director se encuentra, como dice la traducción literal del título original, en el peor de los escenarios. Bueno, en el peor de los escenarios se encuentra cuando su exnovia comienza un romance con un joven polaco.

Algo que no dice mucho a favor de la película, es el parecido que tiene la propia cinta que vemos con la que se intenta llevar a cabo dentro de ésta. No creo que sea simple casualidad que en un momento de metraje las dos películas se conviertan en una. Sí, lo que en otro trabajo podría suponer un resorte narrativo de envergadura, aquí sólo sirve para evidenciar las carencias de Franz Müller. En el peor de los casos es un trabajo completamente desalmado, que pese a sus escasos 82 minutos consigue hacerse eterno. Los personajes son tan planos, que hacen lo imposible por evitar que empaticemos con ellos. Es la primera vez que puedo decir en este festival que ni siquiera el reparto cumple; no hay ese personaje interesante y gracioso que pueda mantener el interés. Cuando salieron los créditos finales sentí una verdadera liberación, a la vez que pensaba en la crisis creativa que debe tener Franz Müller para haber creado una obra así de nimia.

EL GABINETE DEL DR. CALIGARI

caligari

Si me pusiese ahora a hablar de la película a estas alturas, es muy probable que no le interesara a nadie. Prácticamente todo el mundo, o al menos quien me lea, conocerá al menos de qué va este clásico del cine mudo y de terror. Por separado, por supuesto, ya que tiene la suficiente entidad como para ser considerada un clásico dentro del cine mudo, a la vez que lo es del cine de terror. Una película capaz de inquietar mucho más que la mayor parte de cintas terroríficas que se han estrenado en las últimas décadas.

Pero el kit de la cuestión no es la película en sí -que también-, sino el haberla visto acompañada por la música en directo de Raphaël Marionneau, un emblema en la música electrónica alemana. Por desgracia, es la primera vez que veo esta obra maestra, por lo que no puedo comparar el resultado final con y sin música. Sin embargo, sí puedo decir que ha sido una experiencia de lo más gratificante. Evidentemente, la composición de Marionneau está realizada por y para la cinta, y combina muy bien el dinamismo en la escenas de la feria con una música más lúgubre para el resto de pasajes. Un espectáculo audiovisual en el que imágenes y música se complementan a la perfección, casi fusionándose. Un verdadero lujo haber podido disfrutar de esta joya atemporal con la Sala 1 del Palafox llena casi en su totalidad.

Hoy pondremos punto y final a esta 17ª Edición del Festival de Cine Alemán de Madrid con el visionado de Las queridas hermanas, Cuando soñábamos y la esperadísima Who Am I. Una pena que se vaya a terminar un festival que ya se puede decir que nos ha dejado muy buenas películas.

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