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Nocturna 2015 – Día 3

Después de dos primeras jornadas que dejaron un sabor de boca un tanto agridulce, el tercer día ha supuesto un verdadero salto cualitativo. Pese a empezar un poco mal el día, el nivel ha ido subiendo progresivamente con las otras dos películas que he visto. Las tres películas de hoy han sido de secciones diferentes: Oficial Fantástico, Oficial Dark Visions y Panorama, respectivamente. Y sí, hoy era el día de visionar la más que esperada It Follows.

JUNE

June ok

Antes de empezar la proyección, preguntaban por Bruno, el director del cortometraje Be afraid of the dark, que supuestamente debía encontrarse entre el público. Nadie respondió. Una vez visto el corto, entiendo perfectamente que le avergonzase admitir que ese corto era suyo, porque de verdad, es una estupidez de dimensiones estratosféricas No merece la pena hablar del peor corto que he visto por ahora.

La primera película del día sería June, dirigida por L. Gustavo Cooper. En un ritual de una secta un tanto extraña, intentan fusionar a Aer en el cuerpo de un bebé. Tras fallar en el intento, un salto temporal nos sitúa en la vida actual de June, la niña en cuestión, que debido a ser un tanto rara y a tener una especie de ¿poderes?, no consigue estabilidad en ningún hogar. La voz en off es la encargada de ponernos en situación, pero a la vez se encargar de desbaratar la única oportunidad de sorprender que podía tener el filme. Los primeros minutos hacían esperar algo decente, pero hace uso de algunos elementos que hacen que no me la pueda tomar en serio: música horrenda de telefilme en casi cada escena, plano aéreos de bosques y carretera entre secuencias, efectos extraños que dan la sensación de estar rodada a trompicones… En definitiva, una película torpe que además copia situaciones e incluso personajes de otras películas de posesiones demoníacas.

The Midnight Swim

midnight swim opk

Otra vez veríamos un corto horroroso antes de la proyección del segundo largometraje. El turno era de Ferdinand Knapp, el cortometraje de un hombrecillo que recuerda al Monsieur Oscar de Holy Motors. Incluso algunas situaciones absurdas remiten a la cinta de Léos Carax. Lo único es que aquí no encuentro en el conjunto un mínimo sentido, quedándome con la sensación de haber visto un trabajo de lo más vacuo.

Después tocaría ver The Midnight Swim, de Sarah Adina Smith. Probablemente haya sido la película con más abandonos en la sala del festival, por lo que no debió gustar demasiado. Presupongo lo segundo porque no sólo hubo abandonos, sino un murmullo continuo que hacía ver que la cinta no estaba siendo de su agrado. En lo que a mí respecta, se convirtió momentáneamente en mi favorita del festival. Spirit Lake es un lago extremadamente profundo, en el que ningún buceador ha podido llegar nunca al fondo. La doctora Amelia Brooks desaparece durante una inmersión y sus hijas se reúnen para poner en orden sus asuntos y sumergirse en los misterios del lago. Sin haberme parecido una buena película, he conseguido sumergirme de lleno en una historia que, si bien no atraía todo mi interés, sí estaba contada de una manera lo suficientemente interesante y lograda para atraparme. La nimiedad de la historia y un desarrollo bastante lento se ven compensados por una atmósfera, un halo que envuelve a la cinta, gracias al cual pude, por primera vez en lo que va de Nocturna, respirar un poco de cine.

IT FOLLOWS

If follow ok

Antes de ver la esperadísima It Follows, vimos el cortometraje The Fisherman, dirigido por Alejandro Suárez durante su estancia en Hong-Kong. Es la historia de un pescador en continua lucha con el mundo, rodado con solvencia y con una excelente fotografía. Es probablemente el mejor corto que he visto hasta la fecha (En esta edición del Nocturna, por supuesto).

Y por fin, a las diez de la noche, podríamos disfrutar de It Follows, la película que tanto entusiasmo ha recabado entre crítica y público allá por donde ha pasado. El segundo trabajo de David Robert Mitchell como director, ha sido elogiado y con razón. Sin ningún ápice de duda, es una de las mejores -si no la mejor- películas de terror en lo que va de siglo.  Jay se acuesta una noche con su novio por primera vez. Todo discurre con total normalidad hasta que se desmaya. Al despertar, el joven la explica que lo hizo para ahuyentar unos espíritus que le acosaban, y que de ahora en adelante le acosarán a ella, a no ser que se lo pase ella a otra persona (siempre a través del acto sexual). A partir de este momento viajaremos junto a Jay a través de un mundo pesadillesco, donde parece que alguien la sigue y observa. Los movimientos de cámara son sensacionales, aprovechados en algún que otro plano secuencia ejecutado con desbordante brillantez. También me maravilla la metáfora de la cámara como terror sin forma, como alguno de los espíritus que persigue a la protagonista -sensacional Maika Monroe-. Es cierto que quizá la gente exagera un poco en cuanto al nivel de la película, por lo que tengo la sensación de que sufre un efecto similar al de Mad Max: el escaso nivel de otras películas del género hace que parezcan aún mejores lo que son. Homenajea a otras películas del género de los 70 y los 80 con éxito, sin caer en ningún momento en la mera copia. La música y algún momento me recuerdan a Pesadilla en Elm Street, y la barriada en que desarrolla a Hallowen de John Carpenter. No obstante, hay dos momentos concretos, entre los que se encuentra el tramo final, que me parece que traicionan las intenciones de la propia película. Y, por supuesto, se convierte de momento -y salvo sorpresa definitivamente- en mi película preferida del Nocturna 2015.

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